Todos hemos tenido algún día raro... Y en esos días todo puede pasarte.
Te levantas y no sabes muy bien dónde estás, todo es como siempre pero de otra manera, lo familiar resulta extraño y lo más extravagante e inverosimil puede convertirse en algo real. Igual tu habitación ya no parece la misma y hasta el armario de la salita resulta un lugar cómodo por el que entrar a casa... Te sientes observada y por alguna razón sientes que hay algo que te persigue... No te asustes... Sólo es un día raro.


martes, 8 de febrero de 2011

Un día raro...